Viva México

Una Tica en mi familia

Hospedar a un extranjero es una de las mejores experiencias que mi familia ha podido vivir, si bien al inicio pensábamos que sería solo brindar un espacio para que algún voluntario pudiera dormir, nos dimos cuenta que hospedar es convertir a un extranjero en mexicano por corazón, es hacerlo sentir tranquilo y seguro, es compartir cultura, pero sobre todo es integrar a alguien más a la familia.

Tengo la fortuna de ser parte de la membresía de AIESEC, y desde que entré a la organización, el programa de Familia Global fue algo que de inmediato llamó mi atención. Después de dos años  de largas pláticas con mi familia para eliminar sus inseguridades, en verano del 2016 se animaron a participar en el programa.


Mi familia y yo tuvimos la oportunidad de hospedar a Allison, una chica de Costa Rica quien haría su voluntariado en una organización enfocada en el cambio climático. Durante 6 semanas ella convivió con nuestra familia y nos enseñó lo increíble que puede ser su país: siempre se mostraba orgullosa por platicarnos sobre él, nos enseñó y transmitió la belleza de sus increíbles lugares y reservas naturales a través de fotografías y relatos llenos de emoción, que nos invitaban a viajar para conocerlos.

Sin duda lo que más disfrutamos escuchar fue la descripción tan detallada que nos daba de la comida típica de su país, que por cierto, no es tan diferente a la mexicana.

Al convivir con ella descubrimos no solo una excelente persona, sino que también pudimos aprender de su país, sus tradiciones y conocer todo lo que ella pensaba de México, y cómo, con el paso de los días, todo iba cambiando para bien.


El ser Host Family nos dio la oportunidad de conocer lugares de nuestro propio estado, ya que, como buenos anfitriones, salíamos a comer juntos y también a visitar sitios turísticos para que ella pudiese conocer.

Mi familia siempre ha estado acostumbrada a comer juntos y era realmente especial el que ella se mostrara interesada por estar siempre ahí, por ser parte del momento y por las pláticas que siempre compartimos; nunca le faltó una sonrisa a la hora de comer.

Algo que siempre disfrutamos era ver sus reacciones a la hora de la comida, nunca olvidaremos como se declaró “amante” del sandwichón y el fetuccini verde que mi mamá suele preparar.

Debo destacar que Allison siempre demostró ser una chica noble, amable, pero sobre todo servicial. Para mí y para mi familia resultaba divertido el sentarnos a escuchar sus historias y el que nos platicara de su día para saber lo mucho que disfrutaba estar en México, pero sobre todo en Yucatán.


Hoy por hoy puedo decir que ser parte del programa ha sido una maravillosa experiencia, pues nuestra familia ya tiene un miembro más en el extranjero y ella ya tiene una familia y casa por siempre en México.

Allison nos enseñó que una pulpería en Costa Rica no es un lugar en el que venden pulpos, sino una tienda de abarrotes, también a condimentar la comida con su tradicional Salsa Lizano y a disfrutar los días al estilo “Pura Vida”, pero sobre todo, Allison nos enseñó lo fácil y lo difícil que puede ser encariñarse con una persona en tan poco tiempo.

Aunque la extrañamos, mi familia guarda el recuerdo como una gran experiencia y esperamos pronto volver a encontrarnos.

By Iveth Esmeralda Campos Sosa from Merida, Mexico.

Cecilia Cuautle

Cecilia Cuautle

Chief Editor at AIESEC en México
Soy periodista, me considero dreamer y maker. Amo viajar y conocer personas, me encanta probar cosas distintas, hacen la vida interesante.
Amo escribir y disfruto demasiado leer.
Cecilia Cuautle

Latest posts by Cecilia Cuautle (see all)

Mira lo que hacemos...

Facebook By Weblizar Powered By Weblizar

Síguenos

Conoce más acerca de México y AIESEC.